Investigación2020-10-14T09:09:46+00:00

Investigación: «La carga mental y emocional de los cuidados»

«El concepto de cuidado deriva del latín cogitus, ‘pensamiento’, y no es tanto una actividad física como mental» (Durán, 2018)

El objetivo es investigar sobre el significado y las prácticas diarias relacionadas con la “carga mental y emocional de los cuidados”,  que se presenta como uno de los obstáculo para la mejora de la empleabilidad de las mujeres.

Entre las cargas más habituales que las mujeres afrontan,  se encuentran, sentirse responsables del funcionamiento del hogar, creer que tienen que dejar instrucciones cuando se van de casa  o sentir que, aunque sus parejas colaboren, siempre les tienen que pedir que lo hagan. El problema de la organización y la planificación, tareas tan necesarias tanto en el hogar como en cualquier empresa, radica en que son muy difíciles de cuantificar. Cabe preguntarse, además, qué impacto están teniendo y van a tener la medidas para frenar el impacto del COVID-19 en el reparto de las responsabilidades familiares de cuidado y en la carga mental que hemos señalado. Naciones Unidades y la OIT han alertado ya  acerca de que la pandemia tendrá un coste especialmente alto para las mujeres.

La carga mental y mental de los cuidados es un trabajo que está:

Feminizado

Invisibilizado

Poco reconocido

Gratuito (casi siempre, y cuando no lo es sus condiciones laborales son precarias)

Esta investigación adopta un enfoque de género transformador: se trata de visibilizar y nombrar para transformar. Visibilizar los cuidados y las cargas derivadas que constituyen las costuras de la fábrica de la vida.  Nombrar las dinámicas de género que sostienes las costuras: ¿dónde están las mujeres, los hombres, el estado, las empresas y la comunidad?  Analizar estos procesos para cambiarlos.

La metodología será de corte cualitativo llevándose a cabo entrevistas en profundidad y grupos de discusión. Se incluyen también entrevistas a expertas en la materia como Amaia Pérez Orozco o Mª Ángeles Durán.

El trabajo de campo se inicia en Extremadura durante 2020 y continuará durante 2021 en Andalucía, Murcia, Ceuta y Madrid.